Todas las semanas vamos a ver a la abuela de mi novio varios días.
Vamos a verla para estar un rato con ella, hacerla compañía, salir a pasear con ella o pasear a su perra ya que ella no puede, y en algunos casos a ponerla la cena, el desayuno o la comida y ayudarla a acostarse o levantarse.








A mi me da muchísima felicidad estar con ella, es una persona muy alegre que me aporta muchas cosas. De ella siempre se pueden aprender muchas cosas porque siempre te cuenta historietas de su infancia y te hace reír con sus locuras. Por ello, he aprendido a valorar cada momento con ella y a aprovecharlo al máximo.
Si que es verdad que algunas veces ha sido mas duro porque ella no estaba tan bien y no nos podía ayudar tanto, pero siempre hemos sacado una sonrisa entre todos y hemos hecho las cosas riéndonos todos.