Este año he empezado a cumplir un sueño que tengo desde pequeña: tocar la guitarra.
Desde pequeña he visto a mi hermano tocando la guitarra y este año he querido aprender con él.
Cada cierto tiempo, quedo con mi hermano para que me dé una clase y a partir de ahí practico cada día 30-45 minutos.
Son momentos de desconexión y de tranquilidad, y aunque a veces sea difícil y frustrante porque cuesta hacer ciertas cosas, al final siempre se termina haciendo bien con la práctica y con ello me siento orgullosa y feliz por haberlo logrado.