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7 al 9 de Diciembre de 2023: Viaje a Bilbao

7 al 9 de Diciembre de 2023: Viaje a Bilbao

Aprovechando el puente de Diciembre, mi novio y yo hemos decidido ir a pasar un par de días a Bilbao para desconectar de la rutina y vivir la Navidad en la ciudad.

El primer día, cuando llegamos a Bilbao, después de dejar las maletas en casa, fuimos a comprar y después estuvimos un rato viendo a mi hermana y a mis sobrinas que viven allí. Por la tarde, cuando ya estaba atardeciendo, fuimos al centro de la ciudad, al casco viejo, para disfrutar de las luces y del ambiente navideño que había. Y en efecto lo disfrutamos: estuvimos sacando muchísimas fotos a las luces, vimos los puestos, y bailamos canciones de Navidad.

Fue un día maravilloso, lleno de alegría y de diversión, un no parar de reír y sonreír.

El segundo día, por la mañana fuimos al bosque mágico de Ugasko, un bosque que nos recomendó mi hermana ya que lo había visto por las redes sociales. Este bosque, se presentaba en las redes como un sitio precioso con algunos troncos tallados o pintados formando figuras hermosas. Lamentablemente cuando llegamos al lugar, todo estaba destrozado, tan solo había dos o tres pinturas pero estaban destrozadas, rotas, con grafitis, etc. Mi novio y yo nos sentimos muy mal porque un espacio natural en donde habían hecho unas bonitas obras, no habían sido respetadas y la gente las había destrozado. Nos parece algo horrible que la gente no cuide los espacios naturales y las obras de los demás.

Por suerte, la parte buena de este bosque, es que tenía zonas bonitas y verdes, que si estaban en mejor estado.

Por la tarde, después de comer en el centro de la ciudad, fuimos a pasear por el casco viejo, el Gugghengeim y cuando anocheció nos fuimos a pasear por el Parque de Doña Casilda hasta llegar a la plaza en donde estuvimos alucinados viendo la fuente central llena de juegos de luces.

El tercer y último día fue muy corto, puesto que por la mañana nos quedamos a pasar el rato mis sobrinas y a cuidar de ellas para que no estarían solas, y después de comer cogimos el bus para volver a Burgos.

Estuvimos hablando y jugando a juegos de mesa y a hacer construcciones e historias.

Pasar ratos con mis sobrinas es maravilloso porque no las vemos muy a menudo y cada segundo con ellas se disfruta al máximo. A veces se complica porque la pequeña es muy inquieta y a veces agobia un poco pero al final siempre conseguimos pasárnoslo genial entre todos.

Estos viajes son lo mejor, ya que aprovecho a desconectar y a hacer todo aquello que me encanta hacer y que no puedo dedicar tanto tiempo en los días de rutina.

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