A lo largo de estos dos años, he sido una alumna STEM.
En el curso STEM asistía a masterclass dos días a la semana y a las actividades que se hacían una vez al mes.


Esto me ayudaba mucho a reflexionar sobre cuestiones de mi vida y de mi futuro. Eran momentos en los que aprendía otras cosas de día a día más allá de matemáticas o literatura. Eran instantes de reflexión acerca de mi vida y mi futuro.
En algunas ocasiones fue duro y difícil asistir a estar clases porque había muchas cosas que hacer relacionadas con el estudio y era complicado sacar un rato, pero al final siempre se sacaba un rato que merecía la pena.